La primera noche en las selvas del Piedemonte Amazónico.
El sol inicia su trayecto de marcha, inicia el atardecer. Los
sonidos de selva se hacen más fuertes. –es una
melodía con su propio tiempo y propio ritmo–.
Las guacamayas, aves majestuosas de la selva, vienen y van por encima de
nosotros, y a su paso emiten sonidos particulares. –Quienes son originarios del
lugar afirman que éstas aves avisan que la noche se avecina–.
Los sonidos de los grillos se intensifican –cada
quien canta en su turno–, y los anfibios inician su "cantar" –algunos en defensa
de su hábitat, otros en busca de apareamiento, o al menos eso afirman un par de biólogos
que están entre nosotros–.
La experiencia de estar inmerso en la selva,
sin ningún ruido conocido más que los fonemas de nuestra habla hispana… es un
respiro para el alma y la mente.
Las personas, que estábamos fuera de la maloca,
empezamos a hablar en tono más bajo… como si la naturaleza reclamara total atención
y respeto. –La verdad es que los hábitos cambian, sin que nadie diga nada.
Simplemente sucede–
Suenan algunos cascabeles, a lo que se le suma el sonar de las hojas de los arboles que se mueven con el viento. El olor a “humo",
que no se como describir pero que todos sabemos cómo huele, cada vez se vuelve más
fuerte e impregna la rota y la piel.
A lo lejos, también, se escuchan algunos “soplos”
de los Taitas mayores. Dicen, quienes tienen experiencia, que es parte de los
preparativos para una noche de ceremonia. Se debe limpiar el territorio para tener una buena "pinta"
Para muchos es nuestra primera noche de
ceremonia en medio de la selva, muchas cosas (sensaciones) nuevas pasan por
nuestros ojos, nuestra sentido del olfato y nuestros oídos. Todo es nuevo.
Nadie se atreve a hacer comentarios al respecto. "Cuchicheos" vienen y van.
Recuerdo con cierta exactitud cada nueva
sensación que causo, en su momento, el estar por primera vez aquella noche en
los límites de Caquetá, Putumayo y Cauca.
Mucha expectativa había en el ambienta, también
incertidumbre. Aquella noche se abría una nueva aventura… que traería otras
sensaciones y respuestas
